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El
séptimo día: Shabat
“En el séptimo Día concluyó
D´s la obra que El había hecho” (Bereshit
2:2).
Este pasuk parece significar que Hashem finalizó su
labor el séptimo día mismo ¿Cómo
se entiende esto?
El rey preparó la jupa de su hija.
El atrio nupcial estaba armado, decorado con flores, las exquisiteces
para los invitados estaban preparadas y los músicos
tocaban. ¿Pero quién faltaba? ¡La novia!
Solamente ella podía conferirle sentido a ese decorado.
De esa misma manera, el mundo fue creado
con su belleza y perfección, pero faltaba un ingrediente
esencial – Shabat, el descanso. Solo cuando el Shabat
llegó al mundo, entonces el descanso llegó al
mundo. Fue el descanso que Hashem creó el séptimo
día. 93.
Sin embargo, los Sabios, quienes tradujeron las palabras anteriores
al griego para el Rey Ptolomeo temieron que fuera mal interpretado.
Unánimemente, interpretaron el pasuk como, “Habiendo
concluido D’s en el Sexto Día Su obra, el séptimo
descanso”94.
“Y D’s bendijo el séptimo
día…” (Bereshit 2:3)
Shabat fue bendecido por encima de los demás días
de la semana de diversas maneras.
1. En el desierto, Los Bnei Israel recibían
una doble porción de man cada Víspera de Shabat,
95 de manera que se aprovisionaban de comida para Shabat.
La bendición del man adicional es sólo un ejemplo
de la garantía Divina por la cual todo lo que se gaste
en honor del Shabat será reembolsado por Hashem. 96.
2. Una persona no solo es restituida por cualquier pérdida
financiera en la que haya incurrido por honrar el Shabat,
sino que, quien honre este día será recompensado
con una buena vida y salud. 97. Esto queda ilustrado en la
siguiente historia:
R Jía bar relató – “Una
vez fui invitado a la casa de un hombre rico en Ludkya. Trajeron
una mesa cargada por treinta y dos personas apoyada sobre
dieciséis postes. Apiladas sobre la misma había
todo tipo de exquisiteces imaginables. Un niño, especialmente
contratado por el dueño de casa para ese fin, estaba
sentado en el centro de la mesa y proclamaba, ‘De Hashem
es la Tierra y cuanto ella contiene. (Tehilim 24:1).
El dueño de casa utilizaba este medio para no olvidar
que su riqueza no era propia, sino de Hashem, y así
no ser vanidoso”.
R. Jía siguió relatando – “Luego
yo le dije, ‘Hijo mío, ¿cómo es
que mereces estas riquezas?” El contestó –
‘Fui un carnicero. Cuando veía una pieza especialmente
linda, la apartaban para Shabat’.
Yo le contesté – ‘Con razón Te has
hecho rico. Tu mérito es grande’. 98.
3. Hashem también bendijo el Shabat
con deliciosas comidas.
R Iehuda una vez invitó al emperador
romano Antonimo o una comida de Shabat. Se sirvió comida
fría, sin embargo al emperador le pareció deliciosa.
Otra vez cenaron juntos un día de semana y se sirvió
comida caliente. ¿Cómo puede ser- pregunto Antonimo
– que la otra comida que comí sabía mucho
mejor que ésta aunque era fría?
- A ésta le faltaban las especias –explicó
R. Iehuda.
Sorprendido, el emperador preguntó - ¿Acaso
hay algún condimento que la cocina del emperador no
tenga?
- Si, su nombre es Shabat. 99.
4. Otra bendición del Shabat es que
al malvado, en el Guehinam (infierno) se le concede alivio
de su castigo y tortura cada séptimo día.
5. Hashem otorgó una bendición espiritual al
primer Shabat después de los Seis Días de la
Creación. Durante el Shabat Adam disfrutó de
una luz especial que había sido creada el primer día
y luego ocultada. Adam tomó provecho de esa luz durante
treinta y seis horas, doce horas en Víspera de Shabat
y veinticuatro horas en Shabat, como la bendición especial
de Shabat. La luz brilló continuamente, aún
durante las doce horas de la noche, de manera que Adam no
vivió ninguna oscuridad durante el Shabat. Por esta
razón, la Torá no menciona en Shabat lo mismo
que en todos los demás días, - “Hubo atardecer,
Hubo mañana”.
Cuando terminó Shabat, la luz desapareció y
cayó la oscuridad. Adam jamás había vivido
la oscuridad y estaba aterrorizado. Se cubrió la cara
con las manos desesperadamente y se lamentó - ¡Pobre
de mí! Hashem me está castigando por mi pecado.
Luego Hashem le dio a Adam dos piedras y le mostró
como producir fuego por su fricción. Cuando Hashem
recibió el fuego, alabó a Hashem con la bendición
“Borei me’orei ha’ esh”/ Bendito seas
Tú, Hashem, Quien creasteis el fuego con sus colores
y matices”.
Esta bendición la repetimos de noche, al término
del Shabat, porque el fuego fue creado entonces. 102.
La misma Víspera de Shabat en la que fue creado, Adam
pecó al comer el Fruto Prohibido. Mereció un
castigo inmediato, pero el Shabat lo protegió. “Amo
del Universo” – el Shabat se dirigió a
Hashem – “Nadie jamás ha muerto. ¿Comenzarás
aplicando un castigo en Shabat? ¿Cómo condice
esto con la santidad y la bendición que Tú le
has conferido a este día?
Adam fue exceptuado de ser juzgado en el Guehinam (infierno)
en mérito del Shabat por lo que exclamó –
“No fue en vano que Hashem bendijo y santificó
este día”. Comenzó a cantar un himno en
alabanza del Shabat- (Tehilim 92) “Una canción
y un poema para el Shabat”. Dijo el Shabat: “¿Acaso
estás cantando un himno para mí?
Mejor cantemos los dos para Hashem. Tov Lehodot LeHashem-
Es bueno alabar a Hashem”- (ibid) El capítulo
de Tehilim que antecede fue compuesto por Adam cuando descubrió
la santidad del Shabat”103
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